viernes, 24 de abril de 2015

Perfiles de ADN

Perfil de ADN Laboklin.
Imagen cedida por Laboklin.
Empieza a ser algo bastante extendido entre los criadores profesionales la realización de los perfiles de ADN en sus reproductores, así como también las Sociedades Caninas en otros países de Europa empiezan a obligar a su realización (en España se ha iniciado una base de datos desde la RSCE con todos aquellos ejemplares que obtienen el punto obligatorio del Campeonato de España)

Hay quien se puede preguntar ¿y todo esto, para qué?

Un perro (o cualquier animal) hereda la mitad del material genético de su padre y la otra mitad de su madre, por tanto disponer del perfil genético nos permite confirmar si los datos que se muestran en el pedigree son o no realmente correctos.

Perfil de ADN de Antagene.
Imagen cedida por Margo Peron
Se ha podido confirmar en distintas ocasiones que la paternidad declarada no era la correcta (por ejemplo, en el caso del Perro Lobo Checoslovaco a traves del Locus B, responsable de forma recesiva de la manifestación del color marrón (muy claro en la pigmentación de las trufas) siendo este un color no natural en la raza y prueba de que se habían realizado cruces con Perro Lobo de Saarlos). Este hecho no solo ha preocupado a los Clubs de Raza sino también a las entidades responsables de la emisión de Pedigrees y es que para la correcta conservación de la raza la información que allí se manifiesta es imprescindible (de cara a cualquier tipo de selección e incluso de asuntos tan básicos como la propia salud o consanguinidad). 

En algunas ocasiones puede ser una forma de demostrar estafas, en otras ocasiones una forma de detectar errores (siempre pueden producirse accidentes). A través de la realización de prueblas de ADN también es posible rectificar (en caso de figurar errores de paternidad) el pedigree de nuestros ejemplares, tras contactar con la entidad responsable de su expedición.