martes, 10 de febrero de 2015

Seguimiento y control del Celo

Desde Último Bastión consideramos importante extremar las precauciones por nuestra parte y dejar al azar lo imprescindible. Por ello realizamos un seguimiento estricto de las hembras durante su periodo reproductivo.

En primer lugar, desde que apreciamos los primeros signos de sangrado las hembras son apartadas de la manada para evitar disputas entre nuestros machos (y tras las primeras dos semanas de sangrado, aproximadamente, es necesario también para evitar montas accidentales).

CITOLOGÍA realizada a nuestra hembra Sombra.
Proestro. La hembra todavía no estará receptiva.
 Transcurridos los primeros 10 días desde que apreciamos los primeros signos de sangrado visitamos a nuestro veterinario. Disponemos de dos métodos principales para el seguimiento:

- Análisis de progesterona: el veterinario extraerá sangre a la hembra y la preparará para su remisión al laboratorio para obtener un resultado cuantitativo (también existe la posibilidad de darnos resultado orientativo (cualitativo) en el momento)



CITOLOGÍA realizada a nuestra hembra Sombra.
Estro. Se espera a la hembra receptiva en 48-72
Citología: donde podremos apreciar el estado de las células para valorar la fase exacta en que se encuentra el celo de la hembra. Este resultado podemos verlo de forma inmediata, tras la preparación de las células para su observación.

Pese a que la receptividad de la hembra puede ser fácil de notar teniendo un macho cerca, creemos siempre interesante realizar este control para confirmar que la hembra esta desarrollando un celo con normalidad. El desarrollo anormal del mismo podría indicarnos que existen algunos problemas (como por ejemplo, alguna infección) que podrían pasar inadvertidos si no realizamos estos controles.

Estando la hembra receptiva permitiremos al macho montarla tan solo cada 48h, en un total de 2-3 ocasiones. La hembra permanecerá apartada de la manada hasta que ya no esté receptiva.