martes, 31 de diciembre de 2013

Salud: Genético, congénito y hereditario

Es importante que, a la hora de hablar de enfermedades y problemas de salud en general, que tengamos clara la diferencia entre algo genético (causado por una alteración en el ADN), congénito (existente en el momento del nacimiento) y hereditario (transmitido por los padres).

Tenemos un ejemplo con los tumores, que son geneticos, pero ni son congénitos ni hereditarios. Sería algo simplemente adquirido.

También determinados problemas durante el parto (infecciones u otras) podrían dar lugar a malformaciones o afectaciones, que serían congenitas pero no hereditarias ni tampoco genéticas.

Por supuesto, si estos términos se confunden de forma habitual es porque muchas veces se dan al mismo tiempo todos ellos. 



Debemos recordar también la rareza extrema de la aparicion de enfermedades hereditarias por "mutaciones genéticas". Ha sido esta una herramienta utilizada por criadores para justificar incongruencias entre los "supuestos" resultados de los padres y los de sus hijos (que han portado o sufrido ciertas enfermedades siendo los padres completamente libres). En estos casos siempre es recomendable repetir las pruebas a los padres y podremos comprobar que en realidad no estabamos hablando de mutación genética sino de "errores" en las pruebas realizadas anteriormente. 

Es importante que conozcamos el origen real de un problema, si este se transmitirá o no a sus descendientes y con que probabilidad, para evitar apartar ejemplares de la cría que serían perfectamente válidos y podrían aportar algo positivo. No siempre todo es blanco o negro, por desgracia.